He reido solo para hacer creer a la gente que soy feliz. He llorado hasta que se me agotasen las lágrimas, he perdonado lo imperdonable.He tenido , tengo y tendré a las mejores personas cerca. He querido como nadie lo hará jamás. He conseguido fuerzas donde no las había. He hecho reir a la gente con mil tonterias. He tenido el valor de construir un futuro que jamás se cumplirá. Me he comportado como una niña chica solo para que vieran que todavía tengo algo inmaduro dentro de mi. He sido el pañuelo de lágrimas de aquellos que se han derrumbado. He llamado por teléfono solo para que se acordaran de que existo. Me he echo la sorda solo para no oír lo que no quería escuchar, y la ciega para no ver lo que dolía. Me he tragado mi orgullo para no perder a personas importantes. Me he guardado cientos de lágrimas para hacer creer que soy fuerte. He tenido momentos de locura solo para ver como la gente es feliz..Y hoy,he sido capaz de levantarme, mirar al frente y seguir adelante; ¿por qué? Porque he aprendido que la vida está llena de momentos y la mejor manera para pasar por los malos es sonreír, aunque sea la sonrisa más falsa del mundo.
No siempre será así, quizás ni hoy sea así, y simplemente esa sonrisa la hayas mostrado porque te sentías cómoda, agusto, libre, con ganas de todo, y simplemente disfrutando.
Contador de visitas.
martes, 6 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
En el fondo...
...a todos nos gusta pensar que somos fuertes. Que vamos a poder con todo lo que nos venga encima, que pudimos con lo de ayer y que podremos también con lo de mañana. Pero más en el fondo, todos sabemos que eso no es verdad. Porque ser fuerte no consiste en ponerse una armadura antirrobo, ni en esconderse detrás de un disfraz; ser fuerte consiste en asimilarlo. En asimilar el dolor y en digerirlo, y eso no se consigue de un día para otro, se consigue con el tiempo. Pero como por naturaleza solemos ser impacientes y no nos gusta esperar, escogemos el camino corto. Escogemos el camino de disfrazarnos de algo que no somos y disimular. Sobretodo DISIMULAR. Sí, a todos nos gusta disimular los golpes, sonreír delante del espejo y salir a la calle pisando fuerte, para que nadie note que en realidad, lo que nos pasa de verdad, es que estamos rotos por dentro. Tan rotos que ocupamos nuestro tiempo con cualquier estupidez con tal de no pensar en ello, porque el simple hecho de pensarlo hace que duela.
Pero a veces, tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte, bajar la guardia y darte una tregua. Está bien bajar la guardia de vez en cuando. No queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, de recordar y echar de menos. A los que ya no están, y a los que están, pero lejos.
Sin embargo, hay momentos que es lo mejor que puedes hacer: darte una tregua. Poner tu lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y llorar. Llorar todo lo que haga falta. Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que nos hace humanos...
Pero a veces, tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte, bajar la guardia y darte una tregua. Está bien bajar la guardia de vez en cuando. No queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, de recordar y echar de menos. A los que ya no están, y a los que están, pero lejos.
Sin embargo, hay momentos que es lo mejor que puedes hacer: darte una tregua. Poner tu lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y llorar. Llorar todo lo que haga falta. Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que nos hace humanos...
Toda una vida...
Le he robado la cartera a la tristeza. He tenido tardes muertas con mis culpas. He probado drogas pasando noches enteras fuera de mi cuerpo y, en esas noches, he hecho cosas que no recuerdo y otras que querría no recordar. He bebido los licores de la más absoluta felicidad y también me han aplastado los miedos de la infancia. He querido y he odiado. He intentado saltar las tapias del rencor, aunque en vano. He hecho cosas irreparables. He pedido perdón. He mentido por un beso y he dicho la verdad aún sabiendo que así lo perdería todo. He tanteado con mi mano el camino que dejó su sombra, pero no he encontrado así el tiempo perdido. He sido Electra, Pandora y Penélope. He flotado desnuda en el mar, pero no fui capaz de atrasar los calendarios. He corrido delante de la poli y he guardado substancias ilegales en mi bolsillo. He vuelto a casa cuando ya había salido el Sol. He salido de fiesta queriendo darlo todo y he acabado llorando, pero también he desgastado tacones de tanto bailar.He visto llorar a mis padres. Me han decepcionado y he decepcionado. He visto como España ganaba un Mundial mientras me preguntaba si yo ganaría algo alguna vez. He hecho muchísimas cosas por muchas personas, sin pedir nada a cambio. He ocultado mis defectos para poder vivir mejor. He pasado noches y noches pensando, y no he sacado ninguna conclusión a cambio. He visto como la pobreza se pasea por las aceras y he vaciado mis bolsillos en más de un sombrero de los músicos del metro. Me han engañado, he sido fiel y ha dado hasta vaciarme. He firmado 900 despedidas y un reencuentro que jamás sucedió. He probado la anestesia. He sido cobarde y valiente como quien viaja de Groenlandia hasta la Antártida. He pensado que no valía para escribir. Me emocioné la primera vez que vi nevar. He pasado domingos viendo pelis imaginandome que estaría con la persona que quería estar debajo de una manta en un sofá comiendo palomitas y he acabado viendo sola la pelicula..He escuchado lo que decía el mar. He sido la persona más simple del mundo, y la más compleja a la vez. Me he hecho la dormida y he probado la gloria tras darlo todo por perdido. Me ha gastado mucho dinero en cosas innecesarias. Me han roto el corazón de todas las formas posibles y también he hecho mucho daño. Me he perdido en Madrid. He echado de menos Londres... No he viajado en business pero sí me he subido a coches de desconocidos. He visto el amor con estos ojos. He hecho mucho caso a mi corazón y muy poco a mi cabeza, y así me fue. He probado 100 salivas diferentes.
Pero lo más importante: de pequeña, quería ser astronauta. Y ahora que aspiro a convertirme en algo, nose, maestra o quizás por el camino que voy puede que escritora, me digo que si. Que puedo llegar a la Luna, y que si me desintegro por el camino, es mucho mejor que no haber despegado nunca.
Pero lo más importante: de pequeña, quería ser astronauta. Y ahora que aspiro a convertirme en algo, nose, maestra o quizás por el camino que voy puede que escritora, me digo que si. Que puedo llegar a la Luna, y que si me desintegro por el camino, es mucho mejor que no haber despegado nunca.
Jugando...
Recuerdo que al llegar ni me miraste, fui sólo una más de cientos. Y, sin embargo, fueron tuyos los primeros voleteos.
Cómo no pude darme cuenta que hay ascensores prohibidos, que hay pecados compartidos, y que tú estabas tan cerca.
Finjo que no sé, y que no has sabido. Finjo que no me gusta estar contigo…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)