Hay días en los que no puedo parar de sonreír. En los que me levanto diciendo... ¡Estoy preparada para comerme el mundo! Y me levanto de la cama apoyando primero el pie derecho y luego el izquierdo en el suelo, pensando en qué será lo menos arriesgado que haga ése día.
Días en los que te sientes viva, en los que quieres más y más y no paras hasta conseguir lo que te habías propuesto hacer desde primera hora de la mañana.
Y sonríes... y crees que el mundo te sonríe a la vez.
Haces todo lo posible para los demás y por los demás, les contagias tu alegría e ilusión.
Regalas abrazos, sonrisas, sueños y miradas.. y quieres que los días pasen y pasen y tu sigas tan feliz como aquel día en el al despertar pensaste, "ésta soy yo y así soy yo...como valgo lo que valgo y me lo merezco, voy a darlo todo".
Pero entonces llega el día en el que todo se tuerce. Un día te levantas sin sentirte del todo bien, ni siquiera a gusto contigo misma... y sales a la calle con el abrigo creyendo que simplemente hace frío, cuando, al abrir la puerta del portal, ves que llueve y no llevas paraguas , entonces recuerdas que no abriste la ventana por la mañana para no ver la realidad de tu alrededor , querías dar la espalda al mundo, centrarte en lo tuyo y se te olvidó pensar en qué tiempo haría fuera.
Pierdes el autobús y llegas tarde para coger el tren. Y cuando por fin lo haces y coges el tren que te lleva a la otra punta del mundo, sacas el móvil, pones la lista de reproducción y escuchas lentamente la letra de las canciones... Piensas en porqué te ha salido todo mal, porque no sonreíste ayer al acostarte, porqué no recordaste que tenías que hacer un trabajo para el día siguiente, porqué al andar por la calle hace tanto frío y te has calado completamente de agua y al entrar en el tren del calor que hacía han puesto el aire y quizás cojas una pulmonía en una hora y media o más que tienes de camino... porqué no te has levantado con ganas de comerte el mundo, porqué la contestación que esperabas ver en el móvil no está.. porqué no recordaste poner a cargar el móvil ya que te vas a quedar sin batería y no vas a poder seguir escuchando la música que llevabas puesta y porqué narices te duele tanto la tripa como si un gatito gigante arañara poco a poco la pared de tu estómago... ¡Ah si! Recuerdas... "se me ha olvidado desayunar".
Entonces esperas que alguien como tú, en uno de esos días felices, venga y te contagie su alegría e ilusión, y te regale abrazos, sonrisas, sueños y miradas... y por fin, arquees tus labios como mueca de sonrisa.
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario