Pensaba que no llegaría el día en el que pudiera decir ésto...
Pero creo que por fin ha llegado. No llevo mucho tiempo en este mundo, y tampoco se como funciona, pero lo que si se es que me siento distinta, diferente, y me gusta.
Siempre voy con una sonrisa de oreja a oreja, queriendo más.
La monotonía de los días me había envuelto en un mundo que no me gustaba, en el que me sentía atrapada, sin ganas, sin fuerzas.
Ahora cada día es un mundo, y eso que no he vivido mucho de esto aún.
No se donde me deparará el futuro... ni en lo que llegaré a trabajar, pero se que día a día unas personas me hacen recordar por qué me he levantado, y me hacen sonreír mientras los profesores nos aburren contándonos historias de sus hijos...
Que ahora resulta que un café con posos es una de las razones de reunión y cotilleos, y aún así, al día siguiente vuelves a pedir de nuevo un café malo como el carbón... que no sabes si lo que estás haciendo es beber o masticar. Después de haber aprendido la lección se me ocurre pedir un redbull... y compaginarlo con un ibuprofeno para aliviar el dolor de tripa, y lo que consigo es estar como una moto en clase, sin parar de moverme , como si de un hiperactivo se tratara... y aún así las risas siguen saliendo.
Que los viernes son razón de desestrés. Que las caminatas de la uni a la renfe, de la renfe a la uni hacen que te rías más aún evitando a todas las avispas que se cruzan por nuestro camino.
Y las conversaciones por whatsapp... interminables. Mil temas a tratar... cada una con lo suyo... comentarios sobre gente de la renfe, sobre gente de clase, sobre quedadas... en fin. Mil cosas que hacen que levantarme a las 5 de la mañana no sea tan malo...
Como aún no ha pasado mucho tiempo, no puedo hablar más del tema... pero creedme cuando os diga que lo retomaré y os contaré mil aventuras más.. en las que la principal protagonista, es la risa.
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